¿Por qué nos aferramos al dolor?
Y sufría inútilmente.
Pero ese sufrimiento me reconfortaba.
Yo estaba de acuerdo con mi dolor,
porque lo que los demás veían era pena,
mientras que para mí era regocijo.
Era mi manera de ser el centro de atención:
la niña mimada,
la desvalida,
la doliente.
Y desde mi papel de víctima,
seguía disfrutando del afecto
y de la compasión
que los demás sentían por mí.
Una invitación a la verdad
Y ahora, con Amor,
dejo estas palabras abiertas,
no para juzgar, sino para invitarte a mirarte
y a permitir que tu propia verdad
saque sus conclusiones.
El Blog de María del Mar Rodilla


Gracias María del Mar🤍😘
Gracias Laura. 🤍📖
Amar a a quien no se lo merece 🥹 y dejar tu vida en sus manos porque piensas que está persona sería incapaz de hacerte tanto daño conscientemente y premeditadamente.
Gracias María del Mar,
sigo creciendo y abriendo el corazón aunque duela.
He venido a aprender y trascender.